Cuando pensamos en paz, probablemente una planta industrial no sea la primera imagen.
Una carretera o una red de energía tal vez tampoco aparezcan al inicio.
Sin embargo, tener acceso a servicios, empleo, energía, conectividad y oportunidades forma parte de las condiciones.
Estas condiciones permiten a una sociedad desarrollarse con mayor estabilidad.
Por eso, este Día de la Paz abre una conversación diferente.
¿Qué papel pueden tener la infraestructura y la industria en la construcción de un futuro con más oportunidades?
Este 21 de septiembre, Naciones Unidas conmemora el Día Internacional de la Paz bajo el lema “Invierte en la paz: para todos, en todas partes y todos los días”. La organización plantea una visión que va más allá de la ausencia de conflicto y relaciona la paz con condiciones cotidianas como seguridad, dignidad, oportunidades y cooperación.
¿Qué tiene que ver la infraestructura con la paz?
Mucho más de lo que parece.
Una comunidad necesita caminos para conectarse, almacenamiento de combustibles seguros que operen sus industrias y hogares, agua, servicios, empleo y actividad económica. Detrás de muchas de estas condiciones existe infraestructura que hace posible que personas, empresas y regiones puedan desarrollarse.
Esta relación también se vincula con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 9: Industria, innovación e infraestructura, que promueve la construcción de infraestructura resiliente, una industrialización inclusiva y sostenible y el impulso de la innovación.
| Una infraestructura que… | Puede contribuir a… |
| Conecta regiones | Facilitar el acceso a mercados, servicios y oportunidades |
| Fortalece el suministro de energía | Dar soporte a hogares, servicios y actividades productivas |
| Impulsa actividad industrial | Generar empleo y fortalecer cadenas productivas |
| Incorpora innovación | Hacer más eficientes los procesos y el uso de recursos |
| Se diseña con una visión sostenible | Responder a las necesidades actuales considerando también el futuro |
Construir infraestructura segura y sostenible no crea paz por sí sola, pero detona las condiciones indispensables para el desarrollo y bienestar de las comunidades.
2026 puso a la industria y la infraestructura nuevamente sobre la mesa
Este año hay una razón adicional para hablar del tema.
En julio, el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (HLPF 2026) reunió a gobiernos, empresas, organizaciones civiles, científicos y otros actores para revisar el avance de la Agenda 2030.
De los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, solamente cinco fueron revisados a profundidad este año y el ODS 9 fue uno de ellos, junto con los objetivos relacionados con agua, energía, ciudades sostenibles y alianzas.
Esto vuelve a colocar una pregunta importante sobre la mesa:
¿Qué tipo de infraestructura necesitamos construir de aquí a 2030?
El ODS 9 plantea, entre otras metas, desarrollar infraestructura de calidad, confiable, sostenible y resiliente, además de modernizar las industrias para hacerlas más sostenibles y promover tecnologías y procesos industriales más limpios.
¿Y qué está pasando en México?
En febrero de 2026 se presentó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026–2030, que contempla 5.6 billones de pesos de inversión pública y mixta durante este periodo.
La inversión considera ocho sectores estratégicos:
- Energía
- Trenes
- Carreteras
- Puestos
- Salud
- Agua
- Educación
- Aeropuertos
Solo para 2026, el Gobierno anunció 722 mil millones de pesos adicionales a lo previamente presupuestado para infraestructura en estos sectores, equivalentes al 2% del PIB.
Otra conexión interesante con el ODS 9 es que, en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, 7 de sus 8 metas ya cuentan con respaldo presupuestario para desarrollar infraestructura segura, industrias sostenibles y tecnologías limpias hacia 2030.

La seguridad también construye confianza
Hablar de infraestructura para el desarrollo implica hablar de responsabilidad. En la industria del Gas L.P., la selección de los equipos, el cumplimiento de las normas aplicables, el mantenimiento preventivo, las inspecciones y la capacitación del personal son indispensables para proteger a las personas, las instalaciones y el entorno.
La paz también se fortalece cuando las comunidades cuentan con servicios confiables, actividades productivas, oportunidades de empleo y una infraestructura que responde de manera segura a sus necesidades.
Invertir en infraestructura energética responsable significa invertir en el desarrollo de las personas y las regiones. En el Día de la Paz, construir paz implica crear condiciones para que todos puedan avanzar, en todas partes y todos los días.
De aquí a 2030, construir más no será suficiente
El ODS nos recuerda que el verdadero reto es desarrollar infraestructura resiliente, innovadora y sostenible. Para la industria, esto significa asegurar que cada proyecto utilice los recursos eficientemente, integre mejores tecnologías y responda a las necesidades reales de su región a largo plazo.
Más allá de lo técnico, debemos recordar que cada obra impacta directamente en la vida y las oportunidades de las comunidades.
La paz también se construye desde lo que hacemos todos los días
El lema del Día Internacional de la Paz 2026 invita a pensar la paz como algo que también se construye desde las acciones cotidianas.
Desde la industria, nuestra contribución tiene un terreno muy concreto: desarrollar infraestructura que permita producir, conectar, abastecer y generar oportunidades de manera responsable.
México tiene frente a sí una importante agenda de infraestructura hacia 2030.
El desafío será que esa inversión no sea solo más proyectos, sino infraestructura para un desarrollo sostenible y resiliente.
En el Día de la Paz se evalúan estas metas.
Porque quizá la relación entre paz e industria no sea tan evidente a primera vista. Pero cuando la infraestructura genera oportunidades y ayuda a que comunidades y actividades productivas puedan desarrollarse, también estamos hablando de construir mejores condiciones para el futuro.
Desde TATSA, creemos que el papel de la industria también está en pensar a largo plazo. La infraestructura que desarrollamos hoy forma parte de algo más grande: conecta actividades, sostiene cadenas productivas y puede abrir oportunidades para el desarrollo de distintas regiones.
Este Día Internacional de la Paz es una buena oportunidad para recordar que construir un mejor futuro también implica pensar qué infraestructura queremos dejar para los próximos años.
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